LATAM ・ Hace 36 días

Inflación, crédito y rentabilidad: por qué Data & Analytics se convirtió en una prioridad estratégica para los bancos argentinos

La estabilidad comienza a regresar, pero la incertidumbre no desaparece

Argentina, junio de 2026. — Durante años, los bancos argentinos operaron en un entorno marcado por altos niveles de inflación, volatilidad cambiaria y fuertes cambios en los hábitos financieros de personas y empresas. Aunque los indicadores macroeconómicos muestran señales de normalización y una desaceleración progresiva de la inflación, el sistema financiero enfrenta un nuevo desafío: adaptarse a una economía en transición.

La transformación ha sido significativa. Tras registrar una inflación anual de 211,4% en 2023 y de 117,8% en 2024, las estimaciones de mercado apuntan a que la inflación cerró 2025 en torno al 31%, marcando uno de los descensos más pronunciados de las últimas décadas en Argentina. Al mismo tiempo, el Banco Mundial estima que la economía argentina creció 4,4% en 2025 y proyecta una expansión adicional de 3,6% para 2026, reflejando señales de estabilización y recuperación de la actividad económica.

En este nuevo escenario, las entidades financieras necesitan comprender con mayor precisión cómo evolucionan los patrones de consumo, ahorro, inversión y endeudamiento de sus clientes. Lo que antes podía analizarse de manera trimestral o mensual, hoy requiere monitoreo y capacidad de respuesta casi permanente. Es aquí donde las estrategias de Data & Analytics están adquiriendo un papel central dentro de los bancos argentinos, y donde Stefanini Group, consultora tecnológica global con mentalidad AI-first, ve una gran oportunidad.

“Durante años los bancos compitieron por gestionar la volatilidad. Hoy compiten por la calidad de sus decisiones. Las organizaciones que logren interpretar antes que el mercado los cambios en el comportamiento financiero de personas y empresas serán las que capturen las mayores oportunidades de crecimiento en esta nueva etapa económica”, afirma Filipe Cotait, CEO de Stefanini Data & Analytics.
No se trata solo de estructurar la información, sino de garantizar la coherencia entre las unidades de negocio, la continuidad en el análisis y la capacidad de reutilizar lo que ya se ha construido. Esto es lo que sustenta operaciones más predecibles y permite que la inteligencia vaya más allá de aplicaciones aisladas.

Comportamiento de los clientes versus modelos tradicionales

La desaceleración de la inflación y la reconfiguración de las variables económicas están generando nuevas dinámicas en el mercado financiero.
Los consumidores modifican sus decisiones de gasto, las empresas replantean sus necesidades de financiamiento y las personas exploran nuevas alternativas para ahorrar, proteger y rentabilizar su capital. Para los bancos, esto significa que muchos modelos construidos sobre datos históricos pierden capacidad predictiva con mayor rapidez.

La ventaja competitiva ya no depende únicamente de conocer el pasado, sino de detectar tendencias emergentes antes que el resto del mercado. Las organizaciones más avanzadas están utilizando analítica avanzada para identificar cambios tempranos en la demanda de crédito, anticipar variaciones en el comportamiento transaccional y comprender cómo evolucionan las necesidades financieras de distintos segmentos de clientes.

En un entorno de transición económica, los patrones históricos dejan de ser una guía suficiente. La capacidad de interpretar señales en tiempo real y convertirlas en inteligencia accionable se está transformando en una ventaja estratégica para las entidades financieras.

El crédito vuelve a crecer: una oportunidad que exige mejores decisiones

Uno de los fenómenos más relevantes que comienza a observarse en Argentina es la recuperación gradual del crédito.

Tras años de contracción y de un mercado condicionado por la inflación, distintos segmentos financieros comienzan a mostrar señales de reactivación. De acuerdo con el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el saldo real del financiamiento al sector privado registró un crecimiento interanual de 94,5% en marzo de 2025 y de 78,1% en junio de ese mismo año. Asimismo, el crédito al sector privado pasó a representar el 39,6% de los activos totales del sistema financiero, un incremento de 17,2 puntos porcentuales respecto al año anterior. Sin embargo, este crecimiento también plantea nuevos desafíos para la gestión de riesgos.

A medida que aumenta la actividad crediticia, las instituciones financieras necesitan modelos más sofisticados para evaluar capacidad de pago, monitorear señales tempranas de deterioro y ajustar estrategias comerciales según las condiciones de cada segmento. Aunque los indicadores de calidad de cartera permanecen relativamente sólidos, el índice de irregularidad del crédito privado se ubicó alrededor del 2% durante 2025, evidenciando la necesidad de fortalecer las capacidades predictivas y de monitoreo continuo.

La analítica avanzada permite incorporar variables económicas, transaccionales y de comportamiento para construir una visión más dinámica del riesgo. Ya no se trata únicamente de aprobar o rechazar créditos, sino de identificar oportunidades sostenibles de crecimiento.

La inteligencia de negocio como ventaja competitiva

Durante años, la conversación tecnológica estuvo centrada en la automatización. Hoy el desafío es diferente: utilizar los datos para mejorar la calidad de las decisiones comerciales, operativas y de riesgo. En este contexto, herramientas como la inteligencia artificial y la analítica avanzada actúan como habilitadores de una capacidad mucho más estratégica: comprender el negocio en tiempo real.

La combinación de IA, machine learning y plataformas modernas de datos permite procesar grandes volúmenes de información y generar recomendaciones que apoyan decisiones comerciales, operativas y de gestión de riesgo.

“La inteligencia artificial está transformando la manera en que los bancos entienden a sus clientes y gestionan sus operaciones. Pero no se trata solamente de automatizar procesos, sino de construir organizaciones capaces de aprender continuamente a partir de los datos y adaptarse más rápido a los cambios del mercado. En última instancia, la ventaja competitiva no será para quienes más experimenten con la IA, sino para quienes logren transformar datos organizados en una capacidad continua de ejecución y escalabilidad”, señala Cotait.

Rentabilidad en tiempos de presión: hacer más con los mismos recursos

La búsqueda de eficiencia continúa siendo una prioridad para las entidades financieras. La reducción de costos operativos, la optimización de procesos internos y la mejora de la productividad son objetivos permanentes en un entorno cada vez más competitivo.

Por esta razón, muchas organizaciones están evolucionando hacia modelos donde los datos dejan de ser un activo tecnológico para convertirse en un activo estratégico. La diferencia es relevante. Un activo tecnológico genera eficiencia; un activo estratégico genera crecimiento, rentabilidad y capacidad de anticipación. Las entidades financieras más avanzadas están utilizando los datos no solo para optimizar procesos, sino para descubrir nuevas oportunidades de negocio y responder con mayor rapidez a los cambios del mercado.

La capacidad de identificar ineficiencias, automatizar tareas, mejorar procesos regulatorios y optimizar la experiencia del cliente está generando nuevas oportunidades para fortalecer la rentabilidad sin comprometer el crecimiento.

Las instituciones que logren integrar de manera efectiva capacidades de analítica avanzada, automatización e inteligencia artificial estarán mejor posicionadas para responder a las nuevas demandas del mercado, aumentar su eficiencia y acelerar la toma de decisiones basada en evidencia.

Del control de la incertidumbre a la generación de oportunidades

Durante mucho tiempo, gran parte de la gestión financiera en Argentina estuvo enfocada en mitigar riesgos asociados a la inflación, la volatilidad y la incertidumbre económica. Hoy, los bancos comienzan a enfrentar un desafío diferente: identificar oportunidades de crecimiento en un mercado que está cambiando.
Detectar nuevos segmentos de crédito, comprender la evolución de los hábitos financieros, optimizar la relación con los clientes y descubrir nuevas fuentes de ingresos requiere capacidades analíticas mucho más sofisticadas que las utilizadas en el pasado.

En un contexto donde la estabilidad macroeconómica comienza a consolidarse y el crédito vuelve a expandirse, la capacidad de anticipar comportamientos y detectar oportunidades emergentes será un factor diferencial para las entidades financieras.

“El sistema financiero argentino desarrolló capacidades para protegerse de la incertidumbre. Ahora necesita desarrollar capacidades para identificar oportunidades. La diferencia entre crecer o quedarse atrás dependerá de qué tan rápido una entidad pueda convertir los datos en decisiones de negocio”, puntualiza Cotait.

El futuro no será de los bancos con más datos, sino de los que tomen mejores decisiones

De lo que se trata hoy en día es de desarrollar una capacidad organizacional para comprender el negocio en tiempo real y responder con agilidad a escenarios cambiantes.

En una economía donde las condiciones pueden cambiar rápidamente, la capacidad de interpretar información y actuar con inteligencia se está convirtiendo en uno de los principales factores de competitividad.
Para la banca argentina, el desafío no consiste en generar más datos. Consiste en transformar esos datos en decisiones que permitan crecer, gestionar riesgos de manera más eficiente y construir relaciones más sólidas con los clientes.

Porque en la nueva etapa del sistema financiero argentino, la diferencia no estará en quién tiene más información, sino en quién sabe utilizarla mejor. Y en ese camino, Data & Analytics ya dejó de ser una iniciativa tecnológica para convertirse en una prioridad estratégica de negocio.

Sobre Stefanini Group

Stefanini Group es una consultora tech global que domina el uso de la Inteligencia Artificial y cocrea soluciones a medida para que sus clientes avancen en su jornada digital, combinando presencia global, amplia experiencia técnica y un portafolio completo de servicios. Presente en 46 países, con 23 delivery centers en 5 continentes y más de 35 mil colaboradores en todo el mundo, la consultora organiza sus soluciones en siete unidades de negocio: Technology, Cyber, Data & Analytics, Financial Tech, Operations, Marketing y Manufacturing, conformando un gran ecosistema de innovación que entrega resultados relevantes y sostenibles a sus clientes.

Con diversas plataformas propietarias de Inteligencia Artificial, organizadas principalmente en la suite SAI (Stefanini Artificial Intelligence), Stefanini Group combina datos, automatización e IA para impulsar la transformación de punta a punta. Stefanini Group se ha convertido en un referente académico con el caso “Creando una estrategia de ecosistema en la era de la IA” desarrollado por INSEAD, y continúa siendo estudiado en escuelas de negocios a nivel global. Para más información, visite Stefanini Group.

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